Valoración del VD con ecocardiografía 3D transtorácica automática y correlación con resonancia en niños con patología cardiaca: lecciones aprendidas de nuestro propio estudio y de su publicación.

Estudio retrospectivo de validación de ecocardiografía 3D transtorácica con software automatico (auto RV, Philips) para el análisis volumétrico y de función del ventrículo derecho (VD) en una cohorte pediátrica de niños con patología cardiaca biventricular frente a la estándar en el análisis del VD: la resonancia magnética cardiaca.

La función del ventrículo derecho (VD) y su análisis cuantitativo, especialmente su análisis volumétrico, es un marcador asociado a pronóstico y a necesidad de intervención ampliamente descrito en cardiopatías congénitas y adquiridas. El estándar en esta evaluación es la resonancia magnética cardiaca (RMC). Sin embargo, esta prueba tiene importantes limitaciones en la infancia por disponibilidad, contraindicaciones y necesidad de sedación. La ecografía 3D transtorácica (EcoTT3D) ha mostrado resultados prometedores en esta evaluación, especialmente en adultos con correlación muy elevada con RMC en la estimación de volúmenes y de fracción de eyección de VD (FEVD). No obstante, en niños, los estudios con esta técnica son escasos, algunos incluyen niños sanos sin patología o, son incompletos sin comparación en todos los pacientes con la RMC, especialmente los que describen uso de EcoTT3D con software automático. Por todo ello, nos pareció muy importante no sólo el estudio de esta técnica en niños, sino también, explorar su aplicación como técnica de ecocardiografía avanzada en pacientes con geometrías ventriculares muchas veces complejas.

Para responder a estas preguntas realizamos un estudio retrospectivo en una cohorte de 92 niños y adolescentes con cardiopatías congénitas/adquiridas biventriculares que habían sido evaluados mediante RMC y EcoTT3D automático en un intervalo máximo de seis meses entre ambas pruebas. Con el software automático obtuvimos los principales parámetros de tamaño y función del ventrículo derecho: volumen telediastólico indexado (RVEDVi), volumen telesistólico indexado (RVESVi), FEVD y también medidas lineares como TAPSE y diámetro basal VD. Estos resultados se compararon con las mediciones obtenidas por RMC, y el TAPSE y diámetro basal VD con la medida realizada por el Cardiólogo pediátrico mediante ecocardiografía bidimensional. El análisis estadístico se basó en coeficientes de correlación de Pearson para evaluar la asociación entre ambas técnicas, análisis de Bland-Altman para estudiar el sesgo y los límites de concordancia, y coeficientes kappa para valorar la capacidad de clasificación de la función ventricular. Es decir, la correlación de Pearson nos permitió analizar si ambas técnicas se comportan de forma similar, si identificaban a los mismos pacientes con ventrículos más grandes o más pequeños y el análisis de Bland-Altman evaluó cuánto se alejaban las mediciones obtenidas por ecocardiografía 3DTT automatizada de las proporcionadas por RMC. Además, el índice kappa nos permitió determinar si ambas técnicas coincidían al clasificar a los pacientes según presentaran o no disfunción ventricular derecha (FEVD < 45%). Además, y a propuesta de unos de los revisores de nuestro artículo, analizamos en una segunda fase la correlación de ambas técnicas en los pacientes con mayor dilatación de VD ( ≥ 100 mL/m²) y aquellos con menor dilatación, comparando la fuerza de las correlaciones en ambos grupos. La reproducibilidad interobservador se evaluó en una muestra aleatoria de 20 estudios mediante coeficientes de correlación intraclase (ICC). Finalmente, analizamos la factibilidad clínica de la técnica, incluyendo la necesidad de correcciones manuales ya que el software es automático, el porcentaje de estudios válidos para análisis y el tiempo requerido para completar la cuantificación automática.

De los 92 pacientes inicialmente identificados, 81 pudieron analizarse adecuadamente. La EcoTT3D automática demostró una alta factibilidad, con un tiempo medio de análisis de apenas cuatro minutos. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes desde el punto de vista práctico fue que las referencias anatómicas identificadas automáticamente por el software tuvieron que ser verificadas por el operador en el 94% de los estudios y corregidas si era necesario. Al comparar las mediciones con la RMC, observamos una correlación fuerte entre ambas técnicas en la medición de los volúmenes ventriculares (r = 0,81 para el RVEDVi y r = 0,82 para el RVEDVi, (p < 0,001) y moderada para FEVD (r = 0,70; p < 0,001). Aunque la ecocardiografía tendió a infraestimar ligeramente los volúmenes respecto a RMC (sesgo medio de 15,1 mL/m² para RVEDVi y 7,8 mL/m² para RVESVi), no encontramos diferencias significativas en la FEVD  (p = 0,70). Desde un punto de vista clínico, la técnica mostró una excelente capacidad para identificar a los pacientes con disfunción ventricular derecha. Utilizando un punto de corte de FEVD < 45%, ambas técnicas clasificaron de forma concordante a la gran mayoría de los pacientes (κ = 0,82; p < 0,001), con un valor predictivo negativo del 100%.

Los resultados se mantuvieron tanto en pacientes con VD más dilatados como en aquellos con una dilatación menor. La comparación entre ambos subgrupos mediante test de Fisher no mostró diferencias significativas en la fuerza de las correlaciones. La reproducibilidad interobservador fue excelente, con coeficientes de correlación intraclase de 0,92 para el RVEDVi, 0,96 para el RVESVi y 0,93 para la FEVD (p < 0,001). Las mediciones automáticas por ecoTT3D mostraron también una muy buena correlación frente las obtenidas por ecografía bidimensional por el cardiólogo en la estimación del diámetro basal del ventrículo derecho (r = 0,98; p < 0,001) y TAPSE (r = 0,82; p < 0,001).

Por todo ello, los autores concluimos que la EcoTT3D automática mostró una buena correlación con la RMC para la cuantificación de volúmenes y FEVD, con excelente reproducibilidad y aplicabilidad clínica en el seguimiento rutinario también en Pediatría.

COMENTARIO:

Realmente este estudio persiguió y fue diseñado con dos objetivos fundamentales. El primero, estudiar la factibilidad y la precisión de esta técnica no invasiva en el análisis del VD en niños con geometrías ventriculares en ocasiones complejas con un sofware 3D y automático; esto se demostró con correlación elevada con la técnica de referencia y pudiendo realizar el análisis en la mayor parte de los pacientes. Por supuesto, esta correlación fue inferior a la obtenida en otros artículos usando la misma herramienta en adultos y con corazones normales, aspecto totalmente lógico ya que el seguimiento de los bordes endocárdicos en estos pacientes es más sencillo y la mayor parte de las herramientas avanzadas de ecocardiografía que usan inteligencia artificial se diseñan con adultos sanos. Nuestro estudio aportó una de las series más amplias pediátricas en las que todos los niños fueron evaluados tanto por EcoTT3D automática como por RMC. ¿Tienen limitaciones nuestros resultados en este primer objetivo? Por supuesto. Este análisis no elimina el inconveniente de que se necesita una buena adquisición del VD en EcoTT3D y cierto conocimiento de la modificación de las referencias o marcas anatómicas que el programa utiliza. Por otro lado, el análisis automático en estas geometrías ventriculares alteradas es posible con IA, claro que sí, pero necesita que el experto vigile que el software identifique bien las referencias anatómicas. Y una tercera limitación es que este mismo estudio debería poder reproducirse en otra muestra externa con niños con cardiopatías para constatar la reproducibilidad de los resultados.

El segundo objetivo que tuvimos, permítanme confesar que fue un poco científico y también un poco romántico: acabar con la idea tantas veces repetidas que las técnicas de ecocardiografía avanzadas y, especialmente, las realizadas con IA, no son aplicables en cardiología infantil. Recordemos que el análisis del software con supervisión mostró una correlación alta con RMC a pie de cama, de una manera no invasiva, accesible, rápida y precisa. Tras este estudio nosotros pudimos instaurar en nuestro laboratorio de ecocardiografia esta herramienta pero hace falta mucho camino para su uso extensivo en otros centros pediátricos. Por último, una limitación importante y por supuesto lección aprendida, nos la hizo ver unos de los revisores de los revista. Queridos lectores, los revisores exigentes nos mejoran nuestros estudios aunque a veces nos sorprendan sus expresiones. Su apreciación traducida a lo amable fue: ¡Dejen de comparar el análisis cuantitativo de la función y volumen del VD por 3D exclusivamente con la RMC, establezcan sus propios puntos de corte del análisis volumétrico de esta técnica en niños asociados a pronóstico o necesidad de intervención! Y, efectivamente, esto no está conseguido en este estudio y es una limitación del mismo… Señor revisor: tiene razón, recogemos el guante para el próximo estudio.

REFERENCIA:

Deiros-Bronte L, Zabaleta MA, Buitrago NM, Uceda A, Diez-Sebastián J, Bret M, et al. Automated Three-Dimensional Transthoracic Echocardiography for Right Ventricular Assessment in Children with Congenital and Acquired Heart Disease: Validation against Cardiac Magnetic Resonance. J Am Soc Echocardiogr. 2026 Jul;39(7):692-694. doi: 10.1016/j.echo.2026.03.009.

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